martes, 14 de julio de 2009

México: Los militares deben responder por sus abusos

El deficiente sistema de justicia militar atenta contra las políticas de seguridad y contra el narcotráfico

April 29, 2009


(México, D.F.) - Los militares mexicanos que cometen violaciones graves de derechos humanos no están siendo debidamente investigados y sancionados, lo cual atenta contra los esfuerzos de México para combatir la violencia producto del narcotráfico y para mejorar la seguridad pública, señaló Human Rights Watch en un informe publicado hoy.


El informe de 85 páginas, titulado "Impunidad Uniformada: Uso indebido de la justicia militar en México para investigar abusos cometidos durante operativos contra el narcotráfico y de seguridad pública", describe 17 casos de graves abusos militares contra más de 70 víctimas, entre ellos varios casos de 2007 y 2008. Los abusos incluyen asesinatos, torturas, violaciones sexuales y detenciones arbitrarias. Ninguna investigación militar sobre estos casos ha concluido con una condena penal, ni siquiera de un soldado, por la comisión de violaciones de derechos humanos. El único caso que concluyó con la condena de cuatro soldados fue investigado y juzgado por autoridades civiles.


"La necesidad de mejorar la seguridad pública en México es evidente", expresó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. "No obstante, para ser efectiva, cualquier estrategia que pretenda abordar el problema de la inseguridad debe también resolver la impunidad generalizada de los abusos militares cometidos durante los operativos".


Los abusos continúan ocurriendo porque los responsables no son sancionados, señala el informe, en gran parte debido a que la mayoría de los casos son investigados y juzgados por los propios militares, mediante un sistema de justicia militar que carece de garantías básicas de independencia e imparcialidad.


Algunos de las deficiencias más serias del sistema de justicia militar son que el Secretario de Defensa ejerce a la vez poderes ejecutivos y judiciales sobre las fuerzas armadas; que los jueces militares no gozan de la garantía de permanencia en el cargo y podrían razonablemente temer que se les aparte de su cargo si emiten decisiones que el Secretario no comparte; que la revisión por autoridades civiles de las decisiones adoptadas por los tribunales militares es sumamente limitada, y que prácticamente no existe ningún escrutinio público de las investigaciones y los juicios militares.


Por lo tanto, concluye el informe, el sistema de justicia militar mexicano está muy lejos de cumplir con su obligación de impartir justicia en casos de abusos militares contra civiles. En un caso de mayo de 2007, por ejemplo, varios soldados detuvieron a ocho personas luego de un enfrentamiento armado entre militares y supuestos narcotraficantes. Pese a que ninguno de los detenidos había participado en el enfrentamiento, fueron trasladados por los soldados hasta instalaciones militares, donde los soldados les propinaron golpes y patadas a cuatro de ellos, cubrieron sus cabezas con bolsas plásticas y los obligaron a permanecer en el piso con los ojos vendados. Un agente del ministerio público federal solicitó a las autoridades militares que investigaran a los soldados. Los militares cerraron la investigación penal un mes después, sosteniendo que no existían pruebas que acreditaran que los soldados habían cometido un delito.


En otro ejemplo de agosto de 2007, cinco soldados detuvieron a un hombre y lo mantuvieron incomunicado durante más de 24 horas en instalaciones militares, donde le propinaron golpes y patadas, colocaron una bolsa de tela sobre su cabeza, lo ataron de pies y manos, volcaron agua en su rostro mientras le asestaban golpes en el abdomen y le aplicaron descargas eléctricas en el estómago. Un agente del ministerio público federal solicitó al ministerio público militar que investigara el caso. A pesar de la existencia de exámenes médicos en los cuales se documentaban las torturas infringidas, las autoridades militares cerraron la investigación, y determinaron que no habían encontrado pruebas de que los soldados habían cometido algún delito.


El informe señala que, en enero de 2009, Human Rights Watch preguntó a funcionarios de alto rango de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) por ejemplos de casos de violaciones graves de derechos humanos juzgados por la justicia militar que hayan concluido en la imposición de una condena penal a personal militar. Si bien los funcionarios respondieron que existían muchos ejemplos, sólo pudieron mencionar un único caso de 1998. A pesar de reiteradas solicitudes de Human Rights Watch, la SEDENA no ha proporcionado una lista de estos casos, ni una copia de la decisión adoptada en el caso de 1998.


Las autoridades militares se basan en el Código de Justicia Militar, que establece el uso de la jurisdicción militar (fuero de guerra) cuando militares que se encuentran "en servicio" cometen delitos federales o del fuero común, así como en una interpretación forzada de la Constitución Política, para justificar su decisión de investigar violaciones graves de derechos humanos, señala el informe. En general, los agentes del ministerio público locales y federales han permitido que las autoridades militares asuman estos casos.


Sin embargo, la Constitución Política de México no exige este resultado, ya que prevé la jurisdicción militar exclusivamente "para los delitos y faltas contra la disciplina militar". Este resultado es, además, contrario a una decisión reciente y vinculante de la Suprema Corte que definió "servicio" militar como la "realización de las funciones propias e inherentes al cargo que desempeña". Si bien la Suprema Corte no señaló expresamente que todos los abusos militares contra civiles deben ser investigados y juzgados por autoridades civiles, los abusos graves como violaciones sexuales y torturas claramente no pueden ser considerados "funciones inherentes" de las fuerzas armadas. Asimismo, la práctica de las autoridades militares contradice el derecho internacional, que exige que las violaciones de derechos humanos sean investigadas y juzgadas a través de mecanismos efectivos e independientes.


"México no se ha tomado en serio el problema de los abusos militares", manifestó Vivanco. "Mientras no lo haga, el compromiso que ha expresado para fortalecer el estado de derecho significa muy poco".


Una delegación de Human Rights Watch presidida por su Director Ejecutivo Kenneth Roth presentó las conclusiones del informe esta semana ante miembros del gabinete del Presidente Felipe Calderón, incluidos el Secretario de Gobernación, el Procurador General de la República y el Procurador General de Justicia Militar. Human Rights Watch exhortó al gobierno de Calderón a asegurarse que los abusos graves cometidos por militares contra la población civil sean investigados y juzgados por autoridades civiles ante el sistema de justicia penal, ya sea federal o local.


Fuente: http://www.hrw.org/en/news/2009/04/29/m-xico-los-militares-deben-responder-por-sus-abusos

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jueves, 9 de julio de 2009

Espionaje: todos contra todos

RODRIGO VERA

Gobiernos locales, partidos políticos, empresas y hasta el crimen organizado realizan labores de in-teligencia para servir a sus intereses particulares. Nadie se salva de ser espiado, y todos lo hacen impunemente, asegura el investigador Enrique Condés Lara. Además, advierte que el Estado no sólo perdió el monopolio del espionaje, sino que es espiado por distintos actores.

La salida de Luis Téllez de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), provocada por la filtración de llamadas telefónicas suyas, aparecía como el último escándalo provocado por el espionaje telefónico, una vieja práctica ilegal utilizada para la venganza y el chantaje político y que hoy, con los avances tecnológicos, ha cobrado mayor impulso.
Pero el último siempre es el siguiente…
Sin un marco legal que lo contenga, este espionaje dejó de ser monopolio de los servicios de inteligencia del Estado mexicano para ser utilizado ahora no sólo por los distintos partidos políticos, gobiernos locales o grupos empresariales, sino también por los cárteles del narcotráfico, cuyos equipos de inteligencia les permiten conocer con antelación los operativos policiacos en su contra.

Enrique Condés Lara, especialista en espionaje político, afirma:
“En la clase política mexicana, todos se espían unos a otros. Y quienes se quejan de ser espiados también practican el espionaje telefónico. Nadie se salva. Cuando eran oposición, los panistas se quejaban de ser espiados por los gobiernos del PRI, pero ahora ellos recurren a las mismas prácticas.
“Con el fin de conocer los movimientos del adversario, el espionaje también lo practican los gobiernos estatales y los partidos políticos. Incluso, en el gobierno se espía a los propios integrantes del gabinete presidencial.”
–¿El gobierno federal vigilándose a sí mismo? –se le plantea.
–Exactamente, pues los presidentes de la República necesitan saber qué traman sus subalternos, así le juren lealtad absoluta. No olvidemos que los secretarios de Estado concentran gran poder y, por lo tanto, pueden ocasionar alguna desestabilización.
“Todo esto ha provocado una terrible paranoia entre los políticos y funcionarios públicos. Para comprobarlo, basta hablarles por teléfono pidiéndoles alguna información, para que de inmediato reparen: ‘No, por teléfono nada’. La comunicación telefónica dejó de ser confiable.”
Condés Lara asegura que, tecnológicamente, ya es posible realizar la fantasía que el escritor George Orwell plasmó en su novela 1984, donde un ente omnímodo vigilaba la vida privada de las personas:
“Ya existen los recursos técnicos para llevar a cabo el acecho y la vigilancia permanente a la intimidad de las personas; la idea orwelliana del big brother empieza a realizarse”, dice Condés.
–¿El Estado como un ente que todo lo vigila?
–No, en ese punto falló la profecía del big brother, que partía de un Estado fuerte y cerrado. Hoy vemos que el Estado no tiene el monopolio del espionaje, es un Estado débil, con muchas quebraduras y raspaduras, y que además es espiado por distintos actores.
“Todavía en el siglo XX prevaleció la idea de un Estado por encima de los ciudadanos, que vigilaba a los enemigos del presidente y luego los eliminaba sin tener que consultar a nadie. Hoy vemos que los enemigos cambian constantemente, que están dentro y fuera del gobierno, que unos y otros se espían… En fin, es muy caprichoso el asunto.
“El espionaje telefónico no sólo se da del Estado hacia sus gobernados, sino también al revés. Además lo practican las grandes empresas, para saber los movimientos de sus competidores en el mercado. Y los cárteles mexicanos del narcotráfico suelen interceptar los teléfonos de la policía para conocer los operativos en su contra.
“Sí, muchas de las ejecuciones de jefes policiacos perpetradas por el narcotráfico no son sólo resultado de delaciones internas, sino del espionaje telefónico que permite a los capos ubicar a sus víctimas.”
Investigador de la Universidad Autónoma de Puebla, autor de Los papeles secretos del 10 de junio y de la serie de cuatro tomos titulada Represión y rebelión en México, en los que aborda ampliamente el tema del espionaje político, Enrique Condés indica que el crimen organizado, en distintas partes del mundo, utiliza los avanzados recursos tecnológicos para realizar espionaje.
“El caso más destacado es el manejo tecnológico que despliega el terrorismo islámico. Al grado de que tiene hasta su propia transmisora de televisión, Al Jazeera”, comenta.
Y agrega que el boom de la telefonía celular y del internet ha facilitado aún más el espionaje:
“A diferencia del espionaje en teléfono fijo, para el que se requiere ‘pinchar’ la línea, el espionaje en teléfono celular resulta mucho más fácil, pues la comunicación está en el aire y de ahí se pesca. Aún más sencillo resulta espiar las comunicaciones por internet, porque son continúas; basta con saber decodificar.
“Inclusive, varias empresas del ramo ofertan sus servicios y productos. Se pueden comprar chips, sistemas de detección y escaneo de comunicaciones, micrófonos unidireccionales de alto alcance y muchas innovaciones más.”
Pero finalmente, dice Condés, el objetivo de este tipo de espionaje sigue siendo el mismo: “Acabar o chantajear al rival político”.

Tradición ilegal

Indica que la salida de Luis Téllez como titular de la SCT, es el último golpe mediático del espionaje telefónico. Comenta:
“El caso Téllez evidenció la indiferencia de la clase política. Nadie protestó por tratarse de un acto ilegal. La atención se concentró en el contenido de las grabaciones de Téllez; lo que dijo del expresidente Carlos Salinas y del PRI, las expresiones que utilizó. Fue un morbo muy explicable porque la gente quiere saber cómo son los políticos en la intimidad.”
Esas grabaciones se filtraron a mediados del mes pasado. En ellas, Téllez acusaba a Salinas de Gortari de haberse robado “la mitad de la partida secreta de la Presidencia de la República”; renegaba del régimen panista al decir “me cae que extraño al PRI”, y despotricaba contra la gente de su enemigo Héctor Osuna, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), al señalar “que se queden con Osuna y que se lo metan por el culo...”.
Téllez no pudo sostenerse ante el escándalo que provocaron sus opiniones dichas en privado. Tuvo que renunciar al cargo el pasado 3 de marzo. Pero antes, presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) por la “indebida intervención y divulgación” de sus llamadas telefónicas.
El analista Jesús Silva-Herzog Márquez, en su artículo Espías, individuos y Estado, publicado en el diario Reforma el 23 de febrero pasado, señaló que el espionaje telefónico es “una práctica sin castigo en la ley, sin sanción en la opinión pública, bienvenida en la práctica periodística y con buen precio en el mercado”.
Agregó que “el público no repudia sino que, por el contrario, agradece la difusión de infidencias”, mientras que “el delincuente que interfiere las comunicaciones de su enemigo (o de su aliado) encuentra en los medios la plataforma perfecta para hacer negocio o para golpear a su adversario. El negocio del espionaje tiene en la difusión mediática su complemento perfecto; la práctica de la extorsión encuentra ahí su alimento fundamental”.
Condés Lara señala, sin embargo, que “la mayor parte de la información obtenida a través del espionaje telefónico no trasciende al público. Ésta queda reservada para el manejo y la toma de decisiones de quien espía, o para que la utilice en chantajes directos con el espiado”.
En Represión y rebelión en México, apoyado en reportes de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS) y de otras instancias de espionaje, Condés ventila algunos de estos chantajes políticos, como el que le hizo el presidente Gustavo Díaz Ordaz al banquero Agustín Legorreta Chauvet, quien fuera director del Banco Nacional de México.
Díaz Ordaz espiaba a Legorreta y supo de cinco homicidios de campesinos morelenses en los que el banquero estuvo implicado, por una pugna de terrenos colindantes con Cuernavaca. A cambio de su silencio, el presidente logró que Legorreta apoyara la política económica de su administración.
Dice Condés:
“En México hay una fuerte tradición de espionaje político. Desde antes de la Revolución, Porfirio Díaz espiaba a sus opositores hasta en Estados Unidos. Con los regímenes posrevolucionarios continúo esa práctica. Por ejemplo, es grandísimo el expediente del general Lázaro Cárdenas, siendo ya expresidente. La DFS no solamente interceptaba sus llamadas telefónicas, sino también las de sus familiares, ayudantes y sirvientes. A todos los vigilaba.
“Cuando las líneas telefónicas no estaban tan extendidas, y aún no aparecían los celulares y el internet, había una sistemática violación a la correspondencia escrita, al grado de que, en los sesenta, fue puesto como director de Correos Miguel Delgado, un agente de la Dirección Federal de Seguridad.”
En los años recientes, el espionaje telefónico se incrementó desmesuradamente, al extremo de que a mediados de los noventa tan sólo la PGR controlaba 120 centros de espionaje telefónico en el país, con el apoyo de Teléfonos de México y Telégrafos Nacionales (Proceso 949).
Por esas fechas, el líder del sindicato de telefonistas, Francisco Hernández Juárez, señalaba alarmado que de pronto se encontraban “grabadoras en los postes”, puesto que “cualquiera que tenga los conocimientos mínimos de telefonía puede instalar aparatos de espionaje”, mientras que fuentes cercanas al sindicato revelaron que estaban intervenidas “más de 200 mil líneas telefónicas” de políticos, dirigentes opositores, líderes obreros y campesinos, integrantes de organizaciones sociales, periodistas, empresarios y hasta de ciudadanos comunes (Proceso 968).
La Secretaría de Gobernación y de la Defensa Nacional, aparte de la PGR, son las otras dos instancias gubernamentales encargadas principalmente de esta tarea. Aunque a algunos gobernadores y partidos políticos también se les descubrieron centros de espionaje.
A comienzos de los noventa, el entonces gobernador de Sonora y actual senador Manlio Fabio Beltrones instauró en su estado un “régimen policiaco” que se caracterizó por el espionaje telefónico contra los dirigentes opositores locales, según denuncias del PAN (Proceso 870).
El espionaje alcanzó a Los Pinos, al salir a relucir conversaciones telefónicas entre José Córdoba Montoya, encargado de la Oficina de la Presidencia de la República en tiempos de Salinas, y Marcela Bodenstedt, acusada de tener nexos con el cártel del Golfo.
Durante las campañas presidenciales de 2000, Gobernación interceptó conversaciones telefónicas del candidato panista Vicente Fox, quien, molesto, prometió acabar con el espionaje político de llegar a la Presidencia. Pero llegó y no lo hizo. En cambio, fue grabado y exhibido por el astuto mandatario cubano Fidel Castro. Durante el foxismo continúo el espionaje, sobre todo contra miembros del PRD.
Condés asegura:
“El espionaje telefónico es completamente ilegal e inmoral. Es una invasión a la intimidad y una violación al derecho que tiene toda persona de expresarse como mejor le plazca.”
Recuerda que la Constitución, en términos generales, protege el derecho a la privacidad de las personas, mientras que el Código Penal, en su artículo 167, tipifica como delito al espionaje telefónico.
Aunque es permitido por la Ley Contra la Delincuencia y el Crimen Organizado, subraya, siempre y cuando haya una investigación en curso y el mandato de un juez, porque hay fundadas sospechas de que el investigado forma parte de un sistema criminal y es necesario intervenir sus comunicaciones privadas.
–¿Esas leyes son suficientes para combatir al espionaje?
–No, no bastan. Quedan lagunas legales. En primer lugar, hace falta una verdadera reforma a todo el conjunto de ordenamientos. Y en segundo, se requiere construir contrapoderes, órganos independientes y autónomos que puedan combatir esta práctica.
–¿Por qué no existe un marco jurídico adecuado?
–Creo que, principalmente, se debe a que este espionaje es utilizado a conveniencia por los actores políticos. Se le rechaza en las declaraciones pero se le utiliza en los hechos, pues resulta un arma política muy eficaz para destruir al enemigo... Pero muy riesgosa, ya que los espías suelen convertirse también en espiados



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miércoles, 8 de julio de 2009

Recordando a Luis Rivera Terrazas

El lunes 23 del presente asistí al salón Barroco del edificio Carolino a un evento en donde se conmemoró el 20 aniversario luctuoso de la muerte del Ingeniero Luis Rivera Terrazas. Un acto eminentemente académico presidido por el rector Enrique Agüera Ibáñez, en el cual el güero Yáñez trazó una apología del Ingeniero, eminentemente política. Por lo que me permito reproducir un fragmento con autorización de Alfonso.

“Muera Terrazas porque nos quiere quitar la religión”. Así gritaba un humilde campesino que había asistido en el mes de junio de 1972 a una de las reuniones que enfrente de la catedral habían convocado grupos jóvenes conservadores, cuyos padres o abuelos habían arropado y justificado la lucha cristera.

El campesino no sabía quién era Terrazas, mucho menos su nombre completo, pero le habían informado que este hombre, desde que llegó a Puebla, combatía la religión. Esta apreciación la compartía una gran parte de la sociedad poblana que vivió entre el caciquismo avilacamachista y la intolerancia del arzobispo Octaviano Márquez y Toriz. Desde luego, caciquismo y autoritarismo clerical no eran señalados por el diario de mayor circulación que, desde hacía diez años, lo cotidiano era lanzar calumnias y diatribas contra la máxima institución educativa del estado.

Pero, cuál era el origen de ese odio, nos podríamos preguntar. El 15 de mayo de 1961 el arzobispo de Puebla, en su décima quinta carta pastora1 señalaba: "tenemos argumentos para afirmar que muchas de las cosas que están sucediendo en nuestra patria y últimamente en nuestra ciudad de Puebla, están ligadas a conjuras internacionales, a todo un plan de destrucción de nuestra civilización cristiana, a un titánico esfuerzo de nuestros poderes del mal para adueñarse de nuestra patria.

Veinte días después, el 4 de junio de ese año, se realiza la mayor concentración de personas, más de 50 mil, en las inmediaciones de la catedral y al grito de ¡cristianismo sí, comunismo no! se señala a dirigentes de la universidad, entre ellos Julio Glokner Lozada y Luis Rivera Terrazas, como responsables de que la comunidad universitaria exigiera la desaparición del Consejo de Honor, respeto al artículo tercero constitucional y en defensa de los textos gratuitos.

Desde luego, quienes impulsaban la campaña anticomunista sabían que Terrazas, había visitado la Unión Soviética que era miembro del Partido Comunista Mexicano y que siendo director y fundador de la escuela de Ciencias Fisicomatemáticas, se había opuesto, en 1952, a la militarización de la universidad impulsado por el gobernador del Estado, general Rafael Ávila Camacho, quien había sido director del Colegio Militar, tratando de que rigor castrense fuera aceptado por la comunidad universitaria.

Para junio de 1972, la ciudad de Puebla se llena de pintas y circulan volantes con la siguiente leyenda: Luis Rivera Terrazas, Alfonso Vélez Pliego, Jaime Ornelas y Joel Arriaga comunistas, fuera o muerte, y un mes después es asesinado Joel Arriaga Navarro, hecho que conmociona profundamente a la sociedad poblana.

El 18 de octubre de ese año, en un acto público, el gobernador Gonzalo Bautista O’Farril ordena al procurador la aprehensión de Sergio Flores Suárez, Luis Rivera Terrazas, Enrique Cabrera Barroso, Alfonso Vélez Pliego y otros dirigentes. El 20 de diciembre de ese año, Arriaga es asesinado, las agresiones contra Terrazas se acentúan, al igual que contra Vélez.

Fue contratado para incorporarse al Observatorio Astronómico Nacional de Tonantzintla, (que bajo la dirección de doctor Guillermo Haro había sido fundado en 1942), donde trabajó como astrónomo de 1943 a 1974. A partir de 1945 y hasta 1948 realizó sus estudios de postgrado en astrofísica en el Observatorio Yerkes de la Universidad de Chicago.

Durante sus años como investigador en el Observatorio tuvo la oportunidad de conocer y trabajar al lado de intelectuales muy destacados, que ahí se reunían para desempeñar distintas tareas, entre ellos Luis Enrique Erro, Carlos Fuentes, Fernando Benítez, Liber Seregni y León Felipe.

La escritora Elena Poniatowska, casada por aquel entonces con el director del Observatorio, Guillermo Haro, lo recuerda de esta manera: “Rivera Terrazas, por quien sentí especial devoción, llegaba primero al Observatorio porque estudiaba el Sol y tomaba placas de sus manchas y, claro, no le alcanzaba el día para ir retratándolo. Era un hombre de anteojos, paciente, sobrio y reservado, que se preocupaba mucho por impulsar las ciencias exactas, las matemáticas y la física. Enseñaba también en la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) y traía al observatorio su angustia por el retraso académico, las deficiencias tanto materiales como intelectuales de la misma y su indignación política ante la injusticia social”.

El sólido conocimiento científico y la experiencia política se puede resumir en la propuesta que hizo sobre la institución educativa: “En la orientación de sus actividades, la Universidad deberá basarse en la concepción científica del universo, es decir, reconocer su existencia objetiva, independientemente de la representación en la conciencia humana; y la existencia del hombre como parte integrante del mismo. Además, considerar que en este último, el universo humano deberá luchar por un reparto justo de la riqueza; por hacer desaparecer la explotación del hombre por el hombre; y de establecer la democracia en todos los ámbitos de la actividad social.”

Como puede observarse la vida, tanto académica como política del Ingeniero Luis Rivera Terrazas fue rica y fructífera. Si aunado a lo anterior consideramos toda la actividad que realizó como luchador social y el impulso que dio a las artes y las humanidades, entenderemos cuan merecido es este homenaje.

Sintiéndome orgulloso de haber trabajado al lado de tan significativo personaje que influyó en mi vida para ser un hombre de bien pero también un hombre de izquierda.

2009-03-29

Luis Lozada León

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martes, 7 de julio de 2009

MANIFIESTO DE OSTULA

MANIFIESTO DE OSTULA

Jun 17, 2009

Nosotras y Nosotros del pueblo Nahua, Nosotras y Nosotros del pueblo Wixárika, Nosotras y Nosotros del pueblo de los Purhepechas, Nosotras y Nosotros del Pueblo Binnizá, Nosotras y Nosotros del pueblo Hñahñuu, Nosotras y Nosotros del pueblo Coca, Nosotras y Nosotros del pueblo Tzeltal, Nosotras y nosotros del pueblo Ñu Sabi, Nosotras y Nosotros del pueblo Rarámuri.

Reunidos en la XXV Asamblea plenaria del Congreso Nacional Indígena Región Centro-Pacífico, realizada en el territorio indígena de la costa Nahua de Michoacán, hemos reflexionado durante estos días con relación al despojo y defensa de los territorios indígenas y la explotación de nuestros pueblos y comunidades, también hemos compartido la palabra sobre nuestras culturas, leyes autogobierno, y el ejercicio de la autonomía en los hechos.

Después de analizar la situación que hoy existe en la mayoría de nuestros pueblos, naciones, comunidades y tribus, hemos resuelto emitir al Congreso Nacional Indígena, a la Otra Campaña nacional e internacional y a la gente honesta, digna y rebelde de nuestra sociedad nacional e internacional el presente

MANIFIESTO

1. Damos a conocer que actualmente nuestros pueblos somos víctimas de despojos violentos de nuestros territorios y recursos naturales, en donde se ha asesinado, desaparecido y encarcelado a cientos de hermanas y hermanos indígenas, tanto en nuestro país como en el continente. Los malos gobiernos capitalistas neoliberales han practicado, en complicidad con las empresas transnacionales y nacionales, las políticas de desprecio, discriminación, destrucción y muerte que han impedido el ejercicio de nuestro derecho a la autonomía y libre determinación.

2. En el marco de los tratados de libre comercio, las reformas constitucionales y legales promovidas por los malos gobiernos a través de sus legisladores de todos los partidos políticos, han aprobado la modificación de leyes y de nuestra Constitución de 1917, poniendo en el mercado nuestras tierras, territorios, recursos naturales, así como conocimientos y saberes indígenas. Desconocemos como pueblos indígenas este conjunto de reformas que ponen en riesgo la integridad de nuestros pueblos y la vida misma de los seres humanos. Reafirmamos nuestro reconocimiento a los Acuerdos de San Andrés, como la Ley Suprema y Constitución de los Pueblos Indígenas de México.

3. La intromisión de los malos gobiernos y las empresas en nuestras comunidades y pueblos, se ha dado a través de sus programas gubernamentales que las dependencias, funcionarios, partidos políticos y empresarios a través de mentiras, corrupción engaños y traiciones han venido imponiendo sin consultar a nuestras comunidades. El PROCEDE, PROCECOM, la SEMARNAT, Secretaría de Turismo, SEDESOL, INEGI, Procuraduría Agraria, el CDI, La impuesta Secretaría de Pueblos Indígenas de Michoacán, entre otras, han promovido y solapado la imposición y el engaño que los malos gobiernos y las empresas realizan en nuestros territorios y específicamente en la costa de Michoacán en donde se impulsan el proyecto de desarrollo integral turístico y el proyecto carretero Coahuayana Lazaro Cardenas, que buscan desincorporar del régimen comunal y ejidal las tierras de las comunidades indígenas y campesinas de la región.-

4. Lo anterior es una manera en que los malos gobiernos cooptan, confunden, controlan y someten a muchas de nuestras comunidades, generando divisionismos y confrontaciones que han permitido a los malos gobiernos facilitar la represión, el asesinato y la cárcel.

5. Hemos agotado todas las vías legales y jurídicas para la defensa y reconocimiento de nuestras tierras y territorios y sólo hemos recibido negativas, moratorias, amenazas y represión por parte del Estado, como es el caso de esta comunidad de Santa María Ostula. El camino que sigue es continuar ejerciendo nuestro derecho histórico a la Autonomía y libre determinación. Insistimos en que la tierra, que es nuestra madre, NO SE VENDE, CON LA VIDA SE DEFIENDE.

6. Exigimos el respeto a los acuerdos y decisión asumidos por las hermanas y hermanos comuneras y comuneros indígenas de la comunidad nahua de Ostula, aprobados en su asamblea general, que han acordado la recuperación por la vía de los hechos de las tierras que les pertenecen. Responsabilizamos a los malos gobiernos federal y estatal de cualquier acción represiva que se ejerza en contra de nuestras hermanas y hermanos indígenas Nahuas de Ostula. Exhortamos a todas y todos pueblos, naciones y tribus participantes en nuestro Congreso Nacional Indígena y adherentes a La Otra Campaña, a estar alertas y en permanente comunicación.

7. Manifestamos nuestra disposición a continuar participando en la Jornada Nacional e Internacional por la libertad inmediata e incondicional de los 12 presos políticos de San Salvador, Atenco, Estado de México. Manifestamos nuestro extremo repudio al etnocidio expresado en la violencia y la represión de que han sido víctimas las hermanas y hermanos indígenas de la zona amazónica de Perú, implementado por el mal gobierno de Alan García. De la misma manera manifestamos nuestra indignación por la violenta represión en contra de los hermanos oaxaqueños que fueron desalojados del plantón que mantenían frente a las instalaciones de la empresa minera en San José del Progreso y La Magdalena, Ocotlán de Morelos en Oaxaca, manifestamos nuestra solidaridad con las hermanas y hermanos de Bachajón Chiapas que actualmente enfrentan una lucha frontal contra el gobierno federal y del estado por mantener y cuidar sus territorios, recursos naturales y gobiernos autónomos. Denunciamos que los hermanos nahuas Pasiano Antonia Agustina, presidente del comisariado, José Antonio Dorantes, Ramón Navarro y Octaviano Martínez todos ellos de la comunidad de Chimalaco, quienes se dirigían a esta reunión y fueron detenidos de manera arbitraria en el municipio de Axtla, San Luis Potosí el viernes pasado.

8. En contra de la sentencia emitida por el Tribunal Superior Agrario de fecha 26 de Agosto del 2008, en la cual se niega la propiedad del territorio ancestral que desde tiempos inmemoriales han defendido los Wixaritari de Bancos de San Hipólito, Municipio de Mezquital Durango. Ya que significa una grave violación de los derechos fundamentales del pueblo Wixárika, por parte del Estado mexicano. Apoyamos la decisión de Santa Catarina Cuexcomatitlán-Tuapurie, Municipio de Mezquitic Jalisco, de rechazar el proyecto carretero Amatitán-Bolaños-Huejuquilla y emprender proyectos autónomos anticapitalistas educativas y el uso y disfrute de los recursos naturales. Asimismo exigimos cese el intento de imposición de un supuesto desarrollo que destruye el territorio. Apoyamos la decisión de San Sebastián Teponahuaxtlán municipios de Mezquitic y Bolaños, Jalisco de luchar en contra de la contaminación del río Camotlán y las concesiones del agua que se han hecho en las comunidades del sur de San Sebastián y Tuxpan, en los alrededores de Mesa de Tirador, realizados por el municipio de la Yesca Nayarit y particulares invasores. Saludamos el triunfo de la comunidad en la anulación de invasiones catastrales mediante recientes movilizaciones y exigimos respeto a su territorio por parte de invasores mestizos.

Saludamos el esfuerzo de nuestras hermanas y hermanos participantes del CNI región Noroeste, que se encuentran avanzando en la organización y lucha por la defensa de sus territorios en la V reunión plenaria que realizarán el 15 y 16 de agosto en la comunidad indígena rarámuri de San Ignacio Arareco, Municipio de Bocoyna, Chihuahua.

Dado en la Comunidad de Santa María de Ostula, Aquila, Michoacán, México, a 14 de junio de 2009.

A T E N T A M E N T E
¡¡NUNCA MAS UN MEXICO SIN NOSOTROS¡¡

Pueblos Naciones y Tribus
Nahuas:
Comunidad de Ayotitlán, Jalisco, Comunidad de Ostula, Michoacán, Comunidad de Coire, Michoacán, Comunidad de Pomaro, Comunidad de Aquila, Comunidad de Tuxpan, Comunidad de Amacueca, Comunidad de Milpa Alta, Comunidad de Santa Cruz Acalpixca.

Pueblo Purhépecha: Santa María Huiramangaro, Michoacán, Comachuen, Michoacán, Nurío, Michoacán, Cherán, Michoacán, Arantepacua, Michoacán, Nuevo Urechu, Michoacán, Uruapan, Michoacán.

Pueblo Wixaritari: San Sebastián Teponahuaxtlán, Jalisco, Tuxpán de Bolaños, Jalisco, Santa Catarina, Jalisco, Bancos de San Hipolito, Durango.

Pueblo Rarámuri: Bocoyna, Chihuahua, Cusarare, Chihuahua, Samachique, Chihuahua, Sanachi, Chihuahua.

Pueblo ÑahÑuh: Comunidad de Atlapulco, Estado de México.

Pueblo Binnizá: Unión Hidalgo, Oaxaca.

Pueblo Coca: Mezcala, Jalisco.

Pueblo Tzeltal: Comunidad Bapuz, Chiapas.

Pueblo Ñu Sabi: Santo Domingo Tonaltepec, Oaxaca

Adherentes a la Otra Campaña: Colectivo Puiy, Morelia, Michoacán; AJAGI, A.C., Jalisco; Casa Efrén Capiz, Morelia, Michoacán; Casa 16 de Septiembre, Morelia, Michoacán; Colectivo Utopía, Morelia, Michoacán; UNIOS, D.F.

Fuente: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/varios/1989




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jueves, 2 de julio de 2009

¿Votar contra el enemigo principal?

Enrique Dussel

En los debates "por quién hay que votar", cuando ninguna candidatura llena los requisitos de un inequívoco compromiso a favor de la justicia, se han esgrimido argumentos por el "voto en blanco" o por el votar al "mal menor". Deseo dar otra posibilidad de voto, a favor de un voto más útil (ya que los otras das posibilidades se me aparecen como votos inútiles o perdidos).

Leyendo una obrita, no muy comentada, denominada Teoría del partisan, del gran pensador político Carl Schmitt, razonadamente proclive al apoyo del liderazgo nazi en Alemania, al menos en el comienzo de la década del 30 del siglo pasado, creo haber encontrado una veta argumentativa no usada en el indicado debate presente.

Schmitt dio unas conferencias (que fueron editadas bajo el título indicado) en 1962, al final de la dictadura franquista en España, refiriéndose a los heroicos partisans, guerreros populares, que se enfrentaron a los 250 mil soldados napoleónicos que ocuparon la península ibérica en 1808, que en proporción de uno a 10 derrotaron al primer gran ejército moderno.

Karl von Clausewitz, cuestión que trata originalmente Schmitt, escribió su gran tratado Sobre la guerra, a partir de esa experiencia de un "pueblo en armas" (que dos siglos después hemos visto una vez más en obra en Irak) y con el mismo resultado que Clausewitz anticipa: un "pueblo en armas" estratégicamente vence al ejército en regla normalmente. El gran estratega alemán, emulando al tratado chino del Sunzi, enseña que aunque débil en apariencia los partisans, por su conocimiento del terreno, por el elemento sorpresa, por camuflarse en el mismo pueblo, por ser menos costoso y por muchas otras razones, es invencible. Los generales del Pentágono olvidaron de leer en la actual guerra de Irak la segunda parte del libro de Clausewitz sobre la "defensa estratégica" como modo de ataque. Hubiéranse evitado una derrota.

Schmitt se ocupa entonces de los partisans españoles, pero después de los rusos, que nuevamente derrotaran a Napoleón, los polacos y muchos otros. En esa obrita, notable en este hombre de derecha pero inteligente, estudia a Lenin, Mao Tse-tung, Tito y muchos otros. Leyendo una de las obras del gran partisan chino, que practicó en La Gran Marcha la indicación estratégica del nombrado Sunzi, sabía que si el "enemigo es fuerte debes antes debilitarlo", nunca enfrentarlo. Y así, leyendo y leyendo llego a una frase que me impacta: "En la guerra hay que, primero, preservar al propio ejército, y, en segundo lugar, destruir al ejército enemigo". Fue así que se me ocurrió, desde la doctrina de Schmitt del amigo-enemigo preguntarme: ¿dónde se encuentra en el enunciado de ese principio estratégico el "enemigo principal"? Pareciera obvio que el enemigo principal es aquel cuyo ejército hay que destruir, porque la victoria estratégica se alcanza al vencer al enemigo. Sin embargo, me surgió una duda.

¿No es el primer fin de la guerra "preservar al propio ejército"? ¿Acaso no indicó Kemal Ata-Turk que lo primero era salvar el propio ejército, derrotado por ingleses y franceses cuando ordenó la retirada hasta lo más inhóspito e inalcanzable de la Turquía actual para preservar su ejército? Y, en efecto, habiendo mantenido su ejército recuperó el territorio de Turquía, que es lo poco, pero lo vital, que le quedó del inmenso imperio otomano.

En política el ejército es como un partido político. Cuando un político, más cuando pretende ejercer el liderazgo, no descubre que necesita del ejército (de un partido) para vencer a los enemigos, deja de tener la posibilidad de llegar a la victoria, porque no tiene una organización que luche a su lado. Se ha suicidado. Lo primero es recuperar su partido si lo ha perdido, y en esto consiste la "finalidad principal". De poco valen infinitas escaramuzas contra el enemigo si no se cuenta con un ejército en regla. Y si no se cuenta con dicho cuerpo bien pertrechado se llegará al "encuentro" (a la "batalla", diría Clausewitz, y en la política: a "las elecciones") vencido de antemano. Pero éste es un corolario que no toca de lleno el tema sobre el que estoy reflexionando.

¿Quién es entonces el "enemigo principal", el ejército enemigo o el que destruye el propio ejército? Destruir al ejército enemigo es la finalidad última, pero en cambio sería el "enemigo principal" el que destruye el propio ejército, porque destruye de cuajo toda posibilidad de futura victoria, al quedar indefenso y sin instrumento alguno para entablar la guerra. La conclusión es clara y simple.

El "enemigo principal" en política, en primera instancia, es la quinta columna interna que destruye un partido, que le quita su fisonomía, su personalidad, su estrategia, su teoría. Siendo, por ejemplo, un partido de izquierda debería ser crítico, debería saber jugar la "oposición" de manera democrática, inteligencia, desde una teoría, desde un proyecto alternativo, lúcido, perfectamente detectable hasta por los más simples y honestos ciudadanos. El que olvida toda ética, todos los principios normativos de la política, y sobre todo siendo miembro de un partido de izquierda con vocación popular, de compromiso con las víctimas (mujeres dominadas por el machismo, ciudadanos de razas no blancas, pobres, marginales, campesinos, indígenas humillados durante cinco siglos que traicionaron en la ley indígena, obreros explotados y en la incertidumbre del despido, etcétera); el que olvida esas masas indigentes que constituyen 50 por ciento del pueblo mexicano debajo de la "línea de la pobreza" de Amartya Sen, y pretendiera ser dirigente de dicho partido de izquierda para ubicar nepotistamente a sus familiares, amigos, miembros del grupo que sólo piensa en candidaturas para embolsar jugosos salarios y apropiarse de la riqueza pública de un pueblo… éste es el "enemigo principal".

Votar contra ese enemigo principal es el voto más útil; es muy valioso. El que adopte esta posición puede que sea juzgado por ciertos intelectuales de inventar argumentos sofisticados para ocultar posiciones populistas, populacheras, equivocadas. Pienso, sin embargo, como decía mi buena madre (muy práctica, con sólo escuela primaria, pero inteligente): "Votar en blanco es votar en contra". Es decir, es un votar "en contra" de lo que debiera haber votado. Por el contrario, votar en contra del enemigo principal del partido de izquierda es perfectamente justificable, inteligente y concuerda con el arte de la política, y de una política con principios normativos.

De todas maneras, en cada lugar, en Oaxaca, Guanajuato o Puebla, o en la delegación Álvaro Obregón o en Iztapalapa, cambian las circunstancias y también el enemigo y su importancia. Por ello, es imposible dar un consejo concreto para toda circunstancia, aunque es posible enunciar criterios generales de orientación. Será muy frecuente poder usar el criterio que hemos propuesto dando más peso al oponerse el enemigo principal que al "mal menor" o "votar en blanco", como en Iztapalapa, por ejemplo. Los pequeños partidos, los que en verdad están decididamente apoyando las causas populares, podrían ser los candidatos por los que pudiera votarse, para inclinar la balanza de la protesta contra los partidos grandes, que son por el momento los enemigos en general de la política honesta, y en el caso particular del mayor partido de izquierda habría que detectar al enemigo principal entre los candidatos, y no votar por ellos, sino por los de los indicados partidos pequeños.

Es una elección difícil, y decidir desde principios normativos es igualmente complejo, pero posible. El debate que se ha entablado ha sido insuficiente, pero hubo alguno y esto es positivo. Una elección no es la esencia de lo político, pero es un momento importante que hay que jugarlo con inteligencia estratégica, y donde el error práctico es simple posible, dada la incertidumbre propia de toda política.

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miércoles, 1 de julio de 2009

Documental sobre la represión a maestros en Puebla


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Marcos, Mandela, and Gandhi

Commentary No. 59, Mar. 1, 2001

"Marcos, Mandela, and Gandhi"

The Clandestine Indigenous Revolutionary Committee, the General Command of the Zapatista Army of National Liberation (EZLN), is leading a march on Mexico City at this very moment. It is an historic event, mobilizing tens of thousands of "indigenous" Mexicans, followed by the world press, accompanied by sympathizers from around the world, with speeches, rallies, and press communiqués en route. The government of President Vicente Fox, against whom the march is directed, is treating the march with great care, officially encouraging it, ordering 1600 police to guarantee the safety of the marchers and their leaders (who have been receiving anonymous threats), and saying that they are ready to meet with and negotiate with the EZLN. The EZLN is treating the government with much suspicion and a good deal of scorn, and insisting that the preconditions for negotiations on fulfilling the San Andrés agreements (that the previous government signed but never implemented) are the release of all political prisoners and the withdrawal of the Mexican army from Chiapas. So far, Fox has released some prisoners and withdrawn part of the army.

In the last 200 years, there have been many different kinds of revolutionary or antisystemic movements. When we look back on their history, we see that some of these movements engaged in military activity against the forces in power, and that such movements sometimes succeeded and sometimes did not. But military action, even of a guerilla nature, is not always really possible, for many different kinds of reasons.

There have been three notable instances in which these movements fought very difficult campaigns against formidable opposition and were successful without real military action. They substituted for military action, by necessity or by preference, a political campaign that mobilized what might be called moral hegemony. The three campaigns of which I am thinking are that of the Indian National Congress (INC) and Gandhi, that of the African National Congress of South Africa (ANC) and Mandela, and that of the EZLN and its most famous spokesperson, Subcommandant Marcos.

Gandhi too led a march, the famous Salt March. In 1930, Gandhi started out with 78 people to march 241 miles to the sea in order to violate the law by picking up salt without paying the tax. The object was to obtain complete independence from British rule. He wrote the Viceroy in advance telling him of his plans and saying "Whilst, therefore, I hold British rule to be a curse, I do not intend harm to a single Englishman...." After Gandhi violated the law, everywhere in India others did the same, and the jails were full. The British were feeling the impact of civil disobedience, the use of symbolic manipulation as a weapon.

Some thirty years after the Salt March in South Africa, the ANC found the apartheid government mentally prepared for civil disobedience and impervious to this manipulation. The ANC turned to guerilla warfare. But it was not so easy, and at a very early point, many of the key leaders of the ANC were arrested, tried, and sentenced to long terms in a prison on Robben Island. There they stayed for some 20 years. But the ANC turned first the trial and then precisely the Robben Island prison into their symbols of resistance. They mobilized world public opinion and, despite their military weakness, the ANC finally was able to force an fiercely antagonistic regime into liberating the imprisoned leaders, negotiating with them, and holding free elections in which the ANC came to power and Nelson Mandela was elected President.

Some thirty years after the launching of the ANC guerilla campaign, in 1994, a hitherto unknown movement of indigenous peoples in the remote province of Chiapas in Mexico announced a guerilla campaign, calling itself the EZLN, seeking autonomy and rights for the indigenous peoples. The actual violence was very small and quite brief. But the potential was great. And the Mexican government was forced to negotiate a truce, which they then spent six years seeking to abrogate. The EZLN spent the same six years mobilizing world public opinion, now via such advanced instruments as the internet. And in 2000, the government that sought to undo the truce was itself overthrown in the national elections, and the new President says that it is his priority to resolve the issues raised by the EZLN.

There is little question that, seen from the perspective of the world-system as a whole, these three campaigns - that of the INC in India, the ANC in South Africa, and the EZLN in Mexico - are the three that have been able to gain the widest support from world public opinion, thereby achieving what might be called moral hegemony, and consciously sought to use this moral hegemony as their strongest mode of pressuring the powers against whom they were struggling. Gandhi, Mandela, and now Marcos have taken on the flavor of world moral heroes, and this fact alone served their causes well.

One should in addition note one key element in this acquisition of moral hegemony. The three movements, the three heroes, laid enormous emphasis on their universalism, on the fact that they were not the spokespersons of some narrow group interest. Gandhi and the INC insisted that they stood for a secular India, not a Hindu India, and struggled to maintain Muslims within their vision of a free India. Gandhi was killed by a Hindu fanatic precisely because of this. The ANC and Mandela insisted that they stood for a non-racial society, and not for a Black South Africa. The ANC had, and has, not only White members but White members of their inner councils. And the EZLN and Marcos have insisted that they fight for the rights not only of indigenous peoples but of all Mexicans, that they are indigenous Mexicans. Marcos himself is not an indigenous Mexican, which is why he is the Subcommandant, there being multiple indigenous Commandants. Moral hegemony is not accorded to ethnic particularists.

All three movements have insisted on large social visions, and the content has expanded over time. Today, we have Commandant Esther of the EZLN emphasizing the centrality of indigenous women to the struggle because, says she, they suffer from "the triple exploitation of being indigenous persons, women, and poor." The communiqué of the EZLN tells us that this is the "march of indigenous dignity, the march of the people of the color of the earth." Marcos, in an interview, tells us that "the EZLN has arms...but does not practice terrorism, and has never committed a murderous attack." Furthermore, he says, the EZLN is not seeking state power, because the center of power is no longer in the states. "It achieves nothing to conquer power." What the EZLN wants is a "citizen-ization" of politics, at which point the EZLN will disappear, as will, he says, the "figure of Marcos."

When asked at a meeting en route by a local leader what are the orders of the organizers of the march, the answer that was given by Marcos is quite remarkable: "We are going to Mexico City with you and with many other peoples. ...We are going in order to obtain constitutional recognition of the rights of the indigenous peoples. And never again shall we take orders from anyone." He insisted that "the indigenous peoples are the guardians of history."

Gandhi and the Indian National Congress asserted the rights of Indians to freedom from external colonial rule. Mandela and the ANC asserted the rights of the non-White 80% of the population to freedom from internal colonial rule by the European settlers. And Marcos and the EZLN are asserting the rights of the "indigenous populations" to freedom from the hidden colonial rule of those who have considered themselves socially superior. When India gained its independence in 1948, it established a model that was felt throughout Asia and Africa and thereby speeded up the end of colonialism everywhere. When the EZLN obtains recognition of the dignity of indigenous peoples in Mexico, this will have the same impact throughout the Americas and elsewhere.

Immanuel Wallerstein

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Source: http://www.binghamton.edu/fbc/59en.htm


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